Nos acercamos a la recta final de nuestro
recorrido a través de lo más destacado del 2011.
Continuamos revisando algunos de los
mejores discos que nos ha traído este año. Y en este podcast les traemos algo
de lo mejor del neo-soul y las fusiones con ritmos retro, folk y pop para
continuar ascendiendo en la lista de los 100 Discos del VeinteOnce.
Así que, vamos a la música y como siempre, los invitamos a que dejen su opinión o un comentario. Es AntesRadio.
El proyecto de Zach Condon que se transformó en sexteto está de vuelta y nos lleva de viaje con melodías llenas de horizontes lejanos.
The Rip Tide es el tercer disco de esta banda de Santa Fe, Nuevo Mexico; la perfecta continuación de una carrera que de pronto coquetea con sonidos diferentes que parecen prometer cambios y evoluciones, pero al final se mantienen dentro de su clásico sonido.
Música alternativa e inclasificable que toma como base el folk balcánico y americano, valses, marchas, baladas que mezclan indie, pop, jazz y electrónica.
Una lírica sencilla y emocional con una voz de crooner y una instrumentación inusual y barroca: trompetas, ukulele, mandolina, acordeón, cello, flughorn, violines, piano, batería, sintetizadores y más, que consiguen composiciones finas y llenas de detalles.
Aunque es un poco el mismo sonido al que nos tienen acostumbrados, suena más seguro, más refinado. Según Condon, en The Rip Tide “emerge un estilo que pertenece única y distintivamente a Beirut y que siempre había estado ahí”.
París, Estambul, Praga y el medio oeste con aire viajero, hipster y gitano, postales exóticas que han pasado de ser bellas interpretaciones a conformar un sonido original, sólido y real, que no deja de experimentar.
A Candle’s Fire abre con parsimonia, Santa Fe es más moderna y directa; East Harlem, el primer sencillo, incorpora coros gospel y una melodía al estilo Billy Joel; Goshen es una preciosa balada con un piano y Payne’s Bay es un vals melancólico, como la despedida en un puerto.
The Rip Tide se desliza cadenciosamente; Vagabond regresa al indie, The Peacock es nostálgica y Port of Call despide el álbum con estilo, un ukulele brillante y una armonía que va creciendo hasta ser un himno digno de una gran banda.
Un disco maduro y redondo en donde no hay ninuna canción de relleno, 9 temas, apenas 33 minutos de música que no tiene desperdicio.
A falta de videos, les dejamos las interpretaciones en vivo de East Harlem, Santa Fe y Port Of Call; y de postre, su versión del tema O Leaozinho, un cover de Caetano Veloso para las sesiones del disco Red Hot + Rio 2.