lunes, 19 de diciembre de 2011
100 DISCOS DEL 2011 / PODCAST #10
miércoles, 14 de septiembre de 2011
KASABIAN: Un extraño nuevo rumbo.
Su peor pecado es precisamente intentar sonar “actuales” y voltear de pronto la mirada a las influencias de los 60 al estilo de Alex Turner y Miles Kane con The Last Shadow Puppets, lo que les hace sonar por momentos completamente fuera de su registro habitual.
Quizás tenga que ver con la paternidad y los treinta y tantos, pero su intento de lograr un álbum maduro se queda en un experimento que termina sonando más como un disco de transición que como un clásico que los consolide en la historia del rock.
Tienen su momentos más bajos en Goodbye Kiss es una balada el estilo de los 50, ñoña, cursi y sin filo. La Fee Verte es un delirio que habla del absenta con referencias a The Beatles y Dalí, pero al igual que Man Of Simple Pleasures, son canciones de baja intensidad al estilo de Duran Duran, The Verve u Oasis.
viernes, 24 de julio de 2009
Kasabian: El regreso de los lunáticos
KASABIANWEST RYDER PAUPER LUNATIC ASYLUM
Kasabian está de regreso. Sacados de un asilo de lunáticos paupérrimos, aparecen llenos de sorpresas.
Su sonido está más equilibrado y su idea musical está más definida, lo que evidencian una cohesión entre el guitarrista Jay Melher (que susituyó al guitarrista original después del primer álbum) y el resto de la banda.
Con su tercera producción, esta banda de Leicester homenajea a los mejores momentos de sonido de Manchester, desde The Stone Roses hasta Primal Scream. En esta ocasión, estos loquitos retoman el camino de la fusión de las guitarras y los sonidos electrónicos con el aderezo de las armonías exóticas con un toque más sesentero, folk y sicodélico.
(Más ingleses que nunca, en la portada aparecen vestidos como antiguos uniformes militares, rodeados en banderas, en la clásica tradición británica del St. Pepper’s de los Beatles hasta el Viva La Vida de Coldplay, pasando por Misplaced Childhood de Marillion.)
Abren contundentemente eléctricos con Underdog e inmediatamente se ponen rítmicos. Where Did All The Love Go?, Take Aim o Vlad The Impaler son absolutos sellos de la casa. Fire es una pieza sorprendente que va de un momento de éstos al siguiente. West Ryder/Silver Bullet o Silver Alphabets son piezas dignas del mejor manicomio, gratificantes recuerdos de Zappa.
Tienen su momento “hippie” en Happiness, con la que cierran un disco que suena más equilibrado y redondo que su antecesor Empire y se parece más en espíritu a su primer disco homónimo y que seguramente pondrá a bailar a más de uno.


