sábado, 5 de noviembre de 2011

JANE’S ADDICTION: Alternatividad sin evolución.



Una banda de culto con más fama que discos regresa con un buen álbum, pero sin aportar mucho al sonido que les ganó un lugar en la historia del rock.

Mientras que en Seattle el grunge revolucionaba el rock a finales de los años 80, en California también se vivió un movimiento similar. Al igual que Nirvana, Pearl Jam y Soundgarden, bandas como Red Hot Chili Peppers y Stone Temple Pilots contribuyeron a definir la etiqueta de “alternativo”.

En ese contexto, Jane’s Addiction irrumpió con fuerza en la escena musical californiana con una propuesta única que, con discos como Ritual De Lo Habitual (1990), lleva ya más de 20 años siendo todo un referente para la música popular contemporánea.

Con toda esta historia a sus espaldas, The Great Escape Artist es apenas el cuarto álbum de estudio de esta banda y el primero en 8 años. Sin contar que hace unos meses lanzaron la recopilación A Cabinet Of Curiosities, con rarezas, lados B, versiones y grabaciones de conciertos, habría que admitir que dejan mucho que desear en cuanto a productividad y constancia, aunque no dejan de ser un grupo que ha influenciado a varias generaciones de músicos en su camino.

Rock alternativo y exótico, post punk con su estilo gótico y sofisticado, con influencias que van de The Cure a Led Zeppelin, interpretadas siempre con su particular estilo y actitud que, unido a la personalidad de sus integrantes, se han convertido en uno de los íconos del rock de todos los tiempos.

Producido por Rich Costey (Interpol, Muse) y Dave Sitek (TV on the Radio, quien también toca el bajo en la grabación), intentan rescatar parte de su sonido original, pero no alcanzan a llegar más allá. No es un disco fácil de estructuras convencionales ni de estrofas melodiosas y coros memorables, pero tampoco es una evolución de lo que han hecho anteriormente.

Dejando de lado las auto-comparaciones con Muse y Radiohead (¿?), predominan los ecos que llenan el espacio auditivo, con influencias dub, riffs de guitarra y arreglos refinados que van de lo eléctrico a lo sicodélico, con magníficas interpretaciones que, por otro lado, ya no suenan tan sorprendentes.

Las composiciones se van más por el tono épico y un poco dramático, como preparadas para para lucir en los conciertos masivos su fama de dioses del rock. Aún así, el álbum no resiste ninguna comparación con sus trabajos anteriores; sin embargo, sigue siendo un buen trabajo que merece la pena ser escuchado.

Abren mesuradamente con Underground, pero en seguida End To The Lies desata su particular sonido. Irresistible Force, el primer sencillo, desborda tambores tribales y sintetizadores, mientras que en Curiosity Kills, I’ll Hit You Back y Twisted Tales se lanzan con un beat más continuo, casi cercano al pop.

Ultimate Reason nos devuelve al sonido habitual de los lados B de la banda y Splash A Little Water On It se va por un camino más hard-rockero, con un solo de guitarra que bien podría haber sido de Slash. Broken People sorprende con tonos delicados y una melodía de los años 60, casi beatlesca.

Words Right Out Of My Mouth cierra con fuerza y contundencia este trabajo que, ante la incertidumbre de si volverán a pasar 8 años para su siguiente grabación, nos deja con la duda de hasta dónde hubieran podido llegar si hubieran compuesto más música como una banda.

Un disco que no dejará insatisfechos a sus fieles, pero que tampoco llegará a ser un clásico en la discografía de la banda.










2 comentarios:

  1. Aunque es un poco tarde para escribir este comentario, ya que han pasado más de cuatro años de salir el disco, pienso que es acertada tu crítica, porque he leído muchas páginas donde la mayoría comenta que el disco es un fiasco o una decepción total a los primeros discos de Jane's Addiction. Concuerdo que este disco no se puede comparar a los anteriores y que tampoco puede llamarse una evolución de la banda, en sí el disco es bueno, sólo eso, pero no una joya, tiene sus momentos y puede obtenersele provecho, claro escuchando el disco no se puede tener la esperanza de escuchar algo igual o mejor a los primeros trabajos de la banda. A mi parecer, Strays es también bueno, pero me gustó un poco más que The Great Escape Artist. Esperemos ver qué sucede con esta banda en el futuro.
    Saludos

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